Acudir a un psicoterapeuta



Tenemos que saber, que uno de los mas complicados retos a los que se enfrenta el ser humano, es sin duda el divorcio o la separación. Esta difícil decisión lleva con sigo el miedo a la soledad, la falta de comprensión, el temido “que pasará” y la propia culpa futura que muchas personas sienten al terminar con una relación de pareja. Sumemosle la dificultad añadida si tenemos niños dentro del núcleo familiar con los problemas que este tipo de rupturas suelen ocasionar, entre los que se encuentran las depresiones, el fracaso escolar, la perdida parental de respeto, etc.

Es por todo ello que si queda esperanza y queremos debemos acudir a un profesional especializado en psicoterapia que pueda reconducir estas difíciles situaciones. Cuando el matrimonio o el noviazgo se enfrenta a un final no deseado se multiplican los motivos de choque entre ambos. Ya hemos hablado en muchas ocasiones de la irritabilidad, la desconfianza, la falta de respeto, el menosprecio,…

Por eso vamos a darte los motivos por los que afrontar estas situaciones con una buena y correcta terapia de pareja:

El primero, ¿La comunicación se ha vuelto negativa?. Cuando se pierden las bases de una buena comunicación entre los miembros, es complicado el reconducirla correctamente. No podemos permitir una comunicación negativa o inexistente porque acabara por consumir las bases del amor. Comenzará la inseguridad y se pierdan las ganas de compartir o de hablar. El remedio esta en una persona externa, profesional y con conocimientos que te ayuden a salvar eso que con tanto esfuerzo habéis creado juntos. Ya de dedicábamos un post a la comunicación en pareja.

peleas de novios

El segundo y muy duro es la reconducción de una infidelidad. Volver a confiar después de conocer una relación extramatrimonial requiere de un tremendo esfuerzo por parte de ambos. Seguramente nunca nos recuperemos al 100%, sería mentira decir lo contrario, pero podremos evitar separar nuestros caminos. Enmendar nuestros fallos recuperando un firme compromiso olvidando errores para que no nos los arrojemos a la cara en cada discusión.

Tercero, cuando nos individualizamos. Les pasa a muchos que pasados unos años de convivencia y vida en pareja comienzan a desempeñar actividades individuales que aíslan o nos separan de la otra mitad de nuestra relación. Esta separación acabara provocando otros problemas mayores haciendo que lejos de tener una vida juntos solo convivamos bajo un mismo techo. Sin compartir nada mas que eso. Es por eso que para saber como encaminar de nuevo necesitamos aprender unas pautas fijas para valorarnos y apostar por la vida en común.

El cuarto es el no saber como atacar los problemas leves. Cosas pequeñas sin importancia que acaban convirtiéndose en una bomba que nos explota de manera desproporcionada. Simples diferencias que no deberían ser mas que eso, simples, y van creciendo en un efecto de bola de nieve que desespera a ambos miembros. Por eso debemos saber que y como tratar las cosas según su importancia.

 

bola_de_nieve

El quinto sera la irritabilidad de uno de los miembros de la relación. En ocasiones, motivados por situaciones o problemas externos vemos como uno de los miembros del matrimonio adquiere una actitud irritada continua difícil de llevar. Los golpes de ironía, el arrojo de los llamados trapos sucios y situaciones similares que desestabilizan la relación. Para evitarlo debemos acudir a la psicología social en busca de pautas que nos hagan mejorar.

El sexto y no por ello menos importante es, los periodos fuera de casa. Encontramos matrimonios que por su trabajo pasan largos periodos de tiempo fuera del hogar. Esto en muchas ocasiones crea desconfianza, lejanía y por tanto un desamor que suele acabar en ruptura sentimental.  El alejamiento emocional provocado por la falta de roce diario se puede tratar, consiguiendo resultados sorprendentes que mejorarán y mucho nuestra calidad emocional.

El séptimo y ultimo por hoy es esa sensación de que solo nos vemos unidos por que tenemos hijos a nuestro cargo. Es una situación recurrente, en la cual vemos como matrimonios se ven unidos por este delicado hilo que son los hijos sin que ya nada los una a ambos como pareja. Sin embargo ambos comparten mil cosas que muchas veces por el paso del tiempo dejan de valorarse. Pongamos las en valor!

Si te identificas con alguno de estos problemas dedicaremos una entrada individual a tratar sobre ellos en profundidad como ya hicimos con los problemas de comunicación, para asi conseguir desarrollar pautas de comportamiento básicas a los problemas mas comunes con los que nos podemos encontrar.
 

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